20111215

buceolento

Y continúa sumido en esa lenta cadencia de imágenes y sonido. Su pulso se acelera. Sabe qué es lo que sucederá, y aún se ve dominado por la tensión. En realidad, la perspectiva de lo que viene solo contribuye a empeorar la espera. Susurra un viento azul, y la carga desaparece. La luz del sol se asoma, imprudente como siempre, por detrás de una nube.

20111211

MBMM

Soy un hipócrita de mierda. No se cómo puedo escupir tanta basura que no creo manteniendo la cara de seriedad. Debería darme vergüenza.

20111207

q.i.z.

Eso se sintió bien. Gracias.

20111203

A d i ó s .

20111130

f

Me siento pésimo en esto de interpretar señales. No: tú eres la complicada. La experiencia me dice que soy bueno a la hora de entender las intenciones que se esconden detrás de las palabras y los gestos de la gente -que me haga el weón es otra cosa-, pero tu caso me desespera. En circunstancias normales intentaría ser más directo, pero sucesos pasados me hacen dudar.

A veces me voy en mis excesos de paranoia e imagino que estai consciente de todo esto y que simplemente estai jugando desagradablemente conmigo. ¿Podrá ser? Existen otras posibilidades, pero las veo cada vez más ilusas: o eres muy inocente y no te dai cuenta de nada, o estai enterada, pero sin saber cómo reaccionar. No, olvídalo.

Definitivamente debería pensar en otras cosas. Lo único que consigo de otro modo es frustrarme.

20111118

TWIFEEL

Puta la weá, no sé qué hacer contigo.

20111016

Dial

Se estira en la cama, feliz. El contacto con esos labios era, definitivamente, lo mejor que había sentido en mucho tiempo. ¿A quién le importaba que todo lo que ocurrió fue producto de una mentira? A fin de cuentas, sólo él sabía la verdad. Confió en que las cosas fueran diferentes esta vez.
Se movía rápidamente. No; era el mundo lo que se desplazaba a su alrededor. Pausa, y fluye la gente. Se entra y se sale. Ahora se sentía especialmente ajeno a todos esos rostros cansados y aburridos. Ya no era miserable, y no tenía nada que compartir con ellos. Cerró sus ojos y se puso sus audífonos.
Ya no se sentía tan bien. Asumía que no había cambiado en nada; el peso de la verdad seguía primando por sobre cualquier dicha obtenida a expensas de ella. Se odió por ser tan débil.
-No entiendo.
-Honestamente, no esperaba que lo hicierai.
-Entonces, ¿pa qué me lo contaste todo?
-Tenía que hacerlo de alguna manera. Podría haber sido peor.
-¿Cómo?
-Podría habértelo dicho de verdad.
-¿Qué? ¿Osea que me estai mintiendo?
-No. No me refiero a eso cuando digo “de verdad”.
-No cacho.
-Tampoco esperaba que entendierai eso.
-Ya, no importa. No sé pa qué sigo hablando contigo; lo único que logro es enojarme.
-Heh, dímelo a mí.
-Oye, al menos yo no hablo weás crípticas.

Ñeh

¿Qué es esto? Ya es mucho, pero no me canso.